Tu equipo le pregunta al asistente. El asistente responde con tu documentación y dice de dónde lo saca. Lo que no está escrito te llega una vez por correo. Y nunca más.
El mismo asistente. Tú eliges qué documentos ve cada lado.
Tres negocios de ejemplo con su documentación cargada. Escribe lo que quieras. Fíjate en la fuente bajo cada respuesta, y en lo que hace cuando no sabe.
Si no está escrito, no lo dice. Antes responde «no lo sé» que inventarse un precio delante de un cliente. Y cada «no lo sé» te llega por correo con la pregunta, quién la hizo y dónde buscó: respondes una vez, se añade al manual, no vuelve a pasar.
¿Documentación desastrosa? Mejor. Cada pregunta sin respuesta te dice exactamente qué escribir primero.
14 días gratis, sin tarjeta, cancelas en un clic. La IA va aparte y cuesta lo que un café al mes para un equipo pequeño: te la dejamos configurada en el alta.
No puede. Solo responde con lo que hay escrito en tus documentos y cita el documento y el apartado. Si no lo encuentra, dice «no lo sé» y pregunta a quien tú decidas. Antes un «no lo sé» que un precio inventado.
Una tarde. Analizas tu web, subes un documento y ya responde. No hace falta tener toda la documentación ordenada: cada hueco que aparezca te dice qué escribir después.
El motor de IA se paga a su proveedor, no a nosotros: para un equipo pequeño son unos euros al mes, lo que un café. Te lo dejamos configurado en el alta y ves el coste real en administración.
Sobran. La primera tarde ya responde, y en una semana de turnos sabrás si tu equipo lo usa. Si no, cancelas en un clic y no has puesto ni la tarjeta.
Solo tu espacio. Acceso de solo lectura a lo que tú eliges indexar. Las personas que invitas ven el chat, nunca los archivos ni la configuración.
Cancelas desde administración, sin llamadas. Tus documentos son tuyos: no guardamos copias fuera de tu espacio y puedes exportar el registro de preguntas.
Pon tu web arriba, mira cómo queda y decide con el asistente delante. 14 días gratis, sin tarjeta.